Ya es público el Digital News Report 2026 de Reuters

 

Crece la inquietud ante los sucesivos episodios de turbulencias políticas, económicas y tecnológicas, mientras que las redes sociales y las plataformas de video son la principal fuente de información.

Acaba de hacerse público el digital News Report 2026 (DNR2026). Se trata del reporte más relevante del mundo sobre consumo informativo, basado en casi 100.000 encuestas en 48 mercados: entre ellos, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, España, México, Perú y Portugal.

El informe de 2026, en su resumen ejecutivo constata que por todas partes las audiencias reaccionan con creciente inquietud ante los sucesivos episodios de turbulencias políticas, económicas y tecnológicas. Se ponen en cuestión supuestos fundamentales sobre el modo en que funciona el mundo, ya que cambian alianzas internacionales de larga data, el sistema comercial global se ve sometido a una fuerte presión y la estructura básica del orden de posguerra parece cada vez más incierta. Al mismo tiempo, la gente se va adaptando a la rápida diseminación de la inteligencia artificial en varios aspectos de la vida cotidiana y las consecuencias reales del cambio climático se hacen sentir más y más.

A medida que el mundo se transforma a un ritmo acelerado, los medios informan y actualizan sobre estos acontecimientos las 24 horas, compitiendo por una porción de las cuatro a cinco horas diarias que las personas dedican a sus teléfonos inteligentes: para algunas, esto implica la oportunidad de mantenerse al tanto de las noticias mientras se desarrollan; para otras, el riesgo de crear una sensación de sobrecarga.

Un tema central es la creciente “plataformización” del consumo informativo. En el promedio en los mercados analizados, por primera vez las redes sociales y las plataformas de video son fuentes más populares que la televisión y los sitios web y las aplicaciones de los medios. También aumenta la cantidad de usuarios que prueban los chatbots de IA como vía de acceso. En el mundo online, la gente prefiere cada vez más ver las noticias en lugar de leerlas, y a menudo recurre a una extensa gama de fuentes y voces. Algunos actores nuevos son creíbles e innovadores, y hacen un aporte positivo a la variedad de opciones informativas. El reporte explora en detalle el auge de los creadores y otros emergentes productores de contenidos, el papel que desempeñan en este entorno cambiante y qué les valoran las audiencias.

También destaca el informe que a pesar de las disrupciones de índole política, económica y social, los valores esenciales del periodismo mantienen su relevancia, y persiste el apoyo a principios como la imparcialidad. A la gente todavía le importa lo que las noticias y el periodismo aspiran a ser, tanto en formas nuevas como en ciertas formas tradicionales.

Estos son los principales hallazgos del DNR 2026:

1. Ya más gente accede a las noticias mediante las plataformas que desde sitios web y la TV

Cambio global. Las redes sociales y las plataformas de video se transforman en la principal fuente a nivel mundial, en promedio. Esta novedad se debe al declive de las vías tradicionales, y ocurre en alrededor de dos tercios de los países encuestados.

  • El acceso directo sigue siendo mayoritario en el oeste y el centro de Europa, y en los mercados asiáticos más prósperos.

2. Esta transformación no se produce sólo entre los jóvenes

Giro mayor. El cambio de preferencias sucede en todos los grupos de edad, aunque resulta especialmente marcado entre el público joven. En comparación con 2021, hoy menos gente elige la TV y los sitios web de los medios: la única excepción son los mayores de 54 años.

  • Según los datos, es poco probable que los jóvenes adopten las costumbres de las generaciones anteriores: el 56% nunca ha leído un periódico de forma habitual.

3. El público acude a las plataformas de video (y no sólo por clips cortos)

Visión extendida. El 77% de los encuestados consumen videos informativos online cada semana, y la mayoría no recurre a los sitios web de los medios sino a plataformas como YouTube, Instagram, TikTok y Facebook.

  • Este apogeo no se limita a los clips breves o a los teléfonos móviles. Una cuarta parte de quienes ven noticias en YouTube consumen videos de más de 20 minutos y el 20% mira transmisiones en directo.

4. La confianza en las noticias está en su peor nivel de la última década

Crisis central. La confianza general en las noticias ha caído al 37%: es la cifra más baja desde que empezamos a medirla en 2015. Se registran descensos en 29 de los 48 mercados, y en 19 se desplomó al menos cinco puntos porcentuales.

  • Los derrumbes más pronunciados: Filipinas (-10), Irlanda (-9), Tailandia, Perú y Polonia (todos -8).

5. Aumenta el uso de chatbots para informarse, sobre todo entre los jóvenes

Opción creciente. A nivel global, el consumo semanal de noticias mediante chatbots de IA subió del 7% al 10%, mientras que trepa al 16% entre los menores de 35 años. Son usuarios que suelen estar muy interesados en la información.

  • La confianza en las respuestas sobre las noticias permanece relativamente baja (20%) y hay una cierta correlación entre el uso de chatbots para informarse y la confianza en ellos.

Jim Egan, autor principal del informe, opina que “El cambio en los hábitos de consumo se ha producido en todos los grupos de edad. De hecho, los sitios web y las aplicaciones de los medios ya no son la fuente preferida en ningún segmento: si tienes 55 años o más, prefieres la televisión. Si tienes menos de 55, prefieres las redes sociales y las plataformas de video”.

Resumiendo,

1. Sobre los chatbots de IA, el 42% usa estas tecnologías para hacer preguntas de seguimiento, el 35% para obtener las últimas noticias, el 34% para hacer resúmenes y el 30% para facilitar la comprensión.

2. Sobre los videos informativos, el 27% de nuestra muestra global ve noticias a la carta en sus televisores inteligentes, mediante aplicaciones como YouTube.

3. Sobre los creadores de contenido, el 27% de la gente ya obtiene parte de sus noticias mediante creadores e influencers. Se trata de una fuente que suele complementar a los medios tradicionales.

4. Sobre las audiencias perdidas, los sitios web y las aplicaciones de los medios presentan un perfil similar a la TV, con alta adopción (71%) pero marcada incapacidad para retener al público.

5. Sobre la imparcialidad, se sigue imponiendo la preferencia por la información sin un punto de vista determinado, si bien ha bajado levemente desde 2020 (3 puntos porcentuales).

6. Sobre los medios públicos, Jim Egan dice que tomando los 26 países que cuentan con este servicio, la gente tiende a creer que su impacto en la sociedad es más positivo (37%) que negativo (22%).

¿Y que dice el informe sobre España?

El informe señala que el panorama político y mediático de España se ha distinguido por el acalorado debate sobre las plataformas digitales y la desinformación. El Gobierno socialista, liderado por Pedro Sánchez, ha impulsado una regulación online más estricta para frenar la información falsa, en consonancia con otras iniciativas en la Unión Europea, si bien los partidos opositores consideraron que estas medidas implican una amenaza para la libertad de expresión.

Hay que tener en cuenta que tanto desde los partidos como desde los medios de comunicación, se cuenta que tanto desde el Gobierno, como desde los partidos que lo sostienen, se genera mucha información falsa para contrarestar el efecto que las noticias que sobre corrupción tienen en la opinión pública, y acorralan al gobierno que pierde la batalla por el relato político y sufre los efectos que esta pérdida tiene en las encuestas.

Como parte de su estrategia, el Gobierno anunció en marzo de 2026 el lanzamiento de HODIO, una herramienta de inteligencia artificial diseñada para rastrear la propagación de discursos de odio y la polarización en las principales plataformas, con el objetivo de ejercer una mejor supervisión sobre las compañías tecnológicas.

La iniciativa se puso en marcha en un contexto complicado para el Gobierno en minoría de Sánchez, que se apoya en frágiles alianzas parlamentarias mientras lidia con los casos de presunta corrupción. Las filtraciones y las investigaciones han intensificado los enfrentamientos políticos en 2026. Los medios de izquierdas describen el escrutinio como una conspiración de derechas para ejercer una persecución política, mientras que los medios independientes defienden su tarea de control del poder. En este clima polarizado, las tensiones dan pocas señales de calmarse.

Entre 2025 y 2026, el Gobierno ha impulsado varias medidas significativas en materia de política de medios. La más relevante es el proyecto de Ley de Publicidad del Sector Público, que exige revelar la estructura de propiedad de las organizaciones de prensa y limita la financiación pública al 35% de los ingresos totales, con el fin de robustecer la transparencia. El objetivo declarado oficialmente es evitar que autoridades regionales o locales financien falsos medios carentes de viabilidad comercial o de alcance considerable de audiencia, tal como refleja el espíritu del Reglamento Europeo sobre la Libertad de los Medios (EMFA). El Partido Popular y Vox se oponen: dicen que es una potencial herramienta para tratos discriminatorios o lo que ellos denominan “censura blanda”. El futuro de la norma es incierto, ya que también se ha generado una fuerte oposición entre ciertos medios digitales nacionales que se quejan por no recibir ni un solo euro por publicidad procedente de las instituciones del gobierno.

Otro ejemplo es la nueva Ley Orgánica Reguladora del Derecho de Rectificación, que abarca a influencers con más de 100.000 seguidores en una plataforma o que superen los 200.000 en múltiples redes; la intención es adecuar los procedimientos de réplica y correcciones al entorno digital. En conjunto, estas propuestas se presentan como parte del esfuerzo español por armonizar su marco jurídico con el reglamento europeo.

En medio del clima tenso, la cadena pública RTVE ha vivido un año turbulento. En enero de 2026, su Consejo de Informativos2 publicó un reporte de 144 páginas, a partir de más de 100 denuncias del personal, alegando que determinados programas habían infringido de forma habitual y reiterada las normas editoriales de la corporación. Las principales acusaciones señalaban un sesgo político a favor del Gobierno y de las posiciones del Partido Socialista (PSOE); deficiencias en la rigurosidad periodística; incapacidad de los presentadores para actuar como moderadores imparciales; difusión de información falsa, y pérdida de control editorial debido a la tercerización de producciones. La dirección de RTVE refutó los cuestionamientos, criticó la metodología del informe y exigió una rectificación pública. El Consejo de Administración respaldó esta posición, aprobó un documento de réplica y remitió el asunto a una futura reunión interna.

Según InfoAdex3, el mercado publicitario español cerró 2025 en 12.700 millones de euros: se trata de un descenso del 2,6% que pone fin a cinco años de crecimiento. La televisión permanece a la cabeza con 1.800 millones de euros, lo que implica el 28,5% del total auditado y un 4,4% menos con respecto a 2024. En este sector lidera Atresmedia, con canales como Antena 3, La Sexta y Onda Cero e ingresos publicitarios de 621,8 millones de euros (-9,5%); cerca se ubica Mediaset España con 615,8 millones de euros (-9,7%).

Mediaset busca achicar gastos debido a la fuerte caída en las cifras de audiencia, y después de que su principal canal, Telecinco, iniciara 2026 con uno de los índices más bajos de su historia.4 El plan incluye fusionar las redacciones de sus dos canales nacionales, Telecinco y Cuatro, pero sosteniendo las marcas distintas en el aire; también se esperan recortes significativos en su red de cobertura regional.

La publicidad en periódicos se mantuvo estable en 750 millones de euros y representa el 12% del gasto total, aunque el ámbito digital superó al impreso: 412,5 millones de euros frente a 337 millones. Los números de las empresas mediáticas indican que España cuenta ahora con algo más de un millón de suscriptores digitales: El País lidera con 451.000 y luego vienen El Mundo (181.000) y La Vanguardia (167.000). 

Fuente: REUTERS Digital News Report 2026

 


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